Alcalá de Henares, jueves, 27 de abril de 2017

Convento de Santa Catalina de Siena

Valora este artículo
(0 votos)

El Convento de Dominicas de Santa Catalina de Siena, las catalinas, fue fundado por disposición testamentaria de doña Juana de endoza y Zúñiga, que fue enterrada en su iglesia el año 1590.

Su construcción fue un proceso muy lento y lleno de problemas, sobretodo de tipo económico, que se tuvieron que ir "venciendo".

En 1562, doña Juana compra unas casas en la calle de Santiago, cercanas al Palacio Arzobispal, para fundar un monasterio bajo la advocación de la Madre de Dios. El solar no era demasiado grande, pero aun así las obras se comienzan alrededor del año 1566.

Tras unos años de penurias, los religiosos deciden construir un nuevo conjunto conventual, más acorde con las necesidades de la congregación, que se edificará entre los años 1608 y 1624.

Tampoco era éste demasiado grande y se decide, bien entrado el S. XVII, comprar las casas adyacentes y empezar a construir un tercer monasterio que será el definitivo. Las obras, por las dificultades económicas, iban muy despacio, pero todo ello se soluciona, en 1676, cuando los frailes consiguien el patronazgo de don Gregorio de Silva y Mendoza. Gracias a este noble, la capilla mayor de la nueva iglesia se termina en 1688. El resto del templo no se acabaría hasta principios del S. XVIII.

Tiene una portada plateresca formada por un hueco adintelado flanqueado por columnas de fuste estriado. Sobre él, encontramos un friso con grutescos, sobre sendas ménsulas, y un tímpano semicircular, entre florones, con la cruz de Santo Domingo en el centro. Ésta fue trasladada, en el s XIX, al lado de la iglesia que da a la calle Santiago.

En el interior, la iglesia es de planta de cruz latina, con cúpula sobre tambor y tres capillas a cada lado de la nave principal. En su decoración se puede percibir el inicio del barroco. A los pies, a la derecha, llama la atención una capilla bellamente decorada con pinturas murales en las que aparece una imagen de la Virgen del Carmen y otras de santas y ángeles entre nubes.

En 1698, queda incorporado a la Universidad como colegio, matriculándose los frailes y jurando cumplir con las normas que imponía el Mayor de San Ildefonso.

El convento no se terminó hasta el año 1737.

Conserva un amplio patio de dos alturas. La primera está resuelta con arcos de medio punto sobre pilares de piedra y la segunda con arcos rebajados de ladrillo, también sobre pilares. La fachada da a la calle de San Bernardo y conserva dos portadas. La principal, situada junto a la iglesia, está formada por un arco de piedra coronado por un frontón semicircular en el que aparece el escudo de los dominicos. La secundaria, al otro extremo, es un simple arco de ladrillo.


Imprimir

 

 

Video Portal Local APP

Portal Local APP
Portal Local APP disponible en App Store
Portal Local APP disponible en Google Play